El legado de los pepinillos alemanes
Los pepinillos alemanes destacan por su acidez intensa y sabor complejo. Algunos se sazonan con eneldo, semillas de mostaza, ajo o rábano picante, lo que les confiere un carácter capaz de equilibrar platos ricos. Curiosidad: una especialidad alemana de pepinillos llamada Spreewald Gurken está incluso protegida por la legislación de la UE, al igual que el Champagne.
Por qué los chefs los adoran
Los mejores chefs utilizan los pepinillos alemanes de maneras sorprendentes. Más allá del clásico plato de schnitzel, los pican en salsas para aportar acidez, los cortan para hamburguesas gourmet y añadir textura crujiente, o los sirven en tablas de charcutería para equilibrar quesos y embutidos. Incluso algunos bares de renombre en todo el mundo ya han reconocido el potencial de la salmuera de los pepinillos alemanes para dar un toque rico y ácido a cócteles secos.
Beneficio nutricional
Además de ser sabrosos, los pepinos son naturalmente bajos en calorías. En Alemania, se han valorado durante siglos como un producto muy amigable para el intestino, especialmente durante los largos inviernos cuando las verduras frescas escaseaban.
Dato curioso: se dice que Napoleón ofreció una recompensa a quien encontrara una forma de conservar alimentos para su ejército. La conservación en vinagre fue uno de los métodos que cambió la historia alimentaria europea.
Cómo utilizarlos en casa
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Añade pepinillos en rodajas a la ensalada de patatas para un sabor auténticamente alemán.
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Usa la salmuera sobrante en aderezos para ensaladas o como marinada para pollo.
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Combínalos con cerveza artesanal o vino Riesling para un snack perfecto al estilo alemán.
Así que, la próxima vez que abras un tarro de pepinillos alemanes, recuerda que tienes en tus manos un pedazo de historia culinaria, en la que chefs de todo el mundo confían por su sabor, crujido y autenticidad.