En Kühne todo gira en torno a la calidad, la innovación y la pasión por el sabor, desde hace más de tres siglos. Nuestra aventura comenzó en 1722 en Berlín, cuando Johann Daniel Epinius fundó una pequeña fábrica de vinagre. En 1832, Carl Ernst Wilhelm Kühne dio su nombre a la empresa e introdujo por primera vez en Alemania el proceso de producción rápida del vinagre. Esto marcó el paso de la artesanía a la industria.
Ya en 1867, Kühne se convirtió en proveedor oficial de la corte real, un reconocimiento a nuestro compromiso con la calidad. En las décadas siguientes ampliamos nuestra gama: en 1896 lanzamos nuestra primera mostaza y, unos años después, en 1902, los pepinillos. En 1906 introdujimos SUROL, la primera marca de vinagre en Alemania, marcando nuevamente la historia.
Después de la Segunda Guerra Mundial, nuestra sede se trasladó a Hamburgo, donde sigue estando hoy. La innovación siempre ha sido nuestro motor: desde la col roja en tarro (1957) hasta las salsas para ensalada listas para usar (1973), pasando por ideas modernas como las bebidas a base de vinagre de manzana sin pasteurizar con miel. También tenemos una fuerte presencia internacional con filiales en Turquía, Francia y otros lugares, donde se produce nuestra famosa mostaza de Dijon.
Hoy somos una empresa familiar en la 10ª generación, activa en más de 80 países. Combinamos tradición y progreso y nos comprometemos con una alimentación sostenible, con una amplia gama de productos vegetarianos. ¿Nuestra misión? Inspirar a todos a disfrutar del sabor, cada día.